Es muy común gastarse cientos de euros (miles en muchos casos) en los componentes que necesitas para montar un ordenador,
pero se suele dejar para el final la elección de la fuente de
alimentación, de forma que siempre se descuida la calidad del componente
que debe proporcionarles la corriente eléctrica estable y sin picos
para funcionar y que, además, puede dañarlos irremediablemente.
Por ese motivo, debes prestar especial atención en la elección de la fuente de alimentación y darle la importancia real que este componente tiene en la configuración de tu equipo.